"El tercer carril es una solución viable que nos permitirá ser más competitivos". Así lo ha afirmado este jueves Isabel Bonig, consejera de Infraestructuras, Territorio y Medio Ambiente de la Generalitat Valenciana durante su comparecencia en les Cortes Valencianas en la que ha hecho balance del año y medio al frente de este departamento. Bonig cree "crucial" la implantación del ancho estándar en la Comunidad Valenciana para unir los puertos e instalaciones logísticas de la Comunidad con el centro y norte de Europa.
Asimismo, ha recordado que se ha aportado al ministerio de Fomento una idea novedosa para una primera fase, viable desde el punto de vista económico y temporal, y que debe permitir que Castellón y Valencia estén unidas con Europa en alta velocidad y ancho estándar en 2015 y Alicante en 2016. “Todo ello, por supuesto, sin renunciar al Corredor hasta Algeciras", ha asegurado.
Manifiesto Tarragona 2013
Muestra de la importancia que desde Valencia se da al corredor Mediterráneo es la participación de Isabel Bonig el miércoles en la lectura del Manifiesto Tarragona 2013 "El Corredor Mediterráneo: más que una infraestructura". En su opinión, este corredor "hará posible la creación de una gran región económica mediterránea, avanzada, bien comunicada e innovadora que ayude a España a salir de la crisis y mejorar sus oportunidades".
El este encuentro contó también con la participación, entre otros, de Santi Viola, conseller de Territorio y Sostenibilidad de la Generalitat de Cataluña; los alcaldes de Castellón y Tarragona, Alfonso Bataller y Josep Fèlix Ballesteros, respectivamente; Vicente Boluda, presidente de la Asociación Valenciana de Empresarios; Josep Piqué, presidente de Círculo de Economía; y Federico Félix, presidente de la Fundación PRO-AVE.
El Mediterráneo, señaló Bonig, “es una gran región económica de alta potencialidad y tenemos que situarnos en el lugar que nos corresponde". Y en su opinión, ello será posible gracias a un corredor ferroviario que facilite el desplazamiento rápido de una gran región, que “esté al servicio de las empresas y las personas, que genere actividad y conecte territorios, puertos y carreteras”.
El Manifiesto Tarragona 2013 también incide en la cooperación entre territorios, que situará a la fachada mediterránea de forma privilegiada en el mapa global, convirtiéndolo en un eje clave.
