Pasa el tiempo, se suceden los máximos responsables en el Gobierno, pero, como en el cuento de Monterroso, cuando despertaron, los problemas sin solucionar de la estiba todavía estaban allí.

Así las cosas, la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia ya ha recibido las alegaciones de las empresas estibadoras y las centrales sindicales de la manipulación portuaria de mercancías, las está analizando y, según parece, prepara una multa de las que hacen época, algo que en breve plazo podría traer más inestabilidad a un segmento con fuertes dudas.

En este panorama, Fomento baraja, como ha explicado la semana pasada el secretario de Estado de Infraestructuras, Transporte y Vivienda, Pedro Saura, la creación de una comisión interministerial, con participación de otros Departamentos como Trabajo, para finalizar la redacción del Real Decreto de desarrollo del nuevo marco legal del sector.

Con la llegada de José Luis Ábalos al Ministerio de Fomento, en sustitución de su antecesor, Íñigo de la Serna, han cambiado las prioridades políticas y, pese a los pocos avances registrados en el desarrollo reglamentario de la estiba hasta entonces, los nuevos responsables del Departamento quieren modificar lo poco que se había avanzado para adecuarlo a su línea de pensamiento.

Esta circunstancia implicaría una nueva negociación con los agentes sociales de la estiba y aleja aún más la posibilidad de encontrar una solución rápida a toda una serie de problemas que parecen a punto de pudrirse de tanto esperar, pese a que tanto las empresas como los estibadores, vienen reclamando reiteradamante un marco con reglas concretas y conocidas que les permita avanzar en la negociación.