Decathlon ha alcanzado una facturación de 1.952 millones de euros en España durante el año pasado, un 2,9% más que en 2018.

En este escenario, las ventas del canal on-line de la cadena francesa se han incrementado un 17%, hasta alcanzar los 136 millones de euros.

La demanda del comercio electrónico ha sido tan acusada que, durante la crisis sanitaria, la francesa se ha encontrado ante la imposibilidad para cumplir los plazos de entrega, aunque, tras lo más duro del estado de alarma, la situación ya está completamente normalizada.

Así mismo, el pasado ejercicio culminó la incorporación de la tecnología RFID en la totalidad de los productos y puntos de cobro de sus tiendas, lo que ha permitido ganar en eficiencia para invertir el tiempo en tener un asesoramiento aún más personalizado de la mano de sus colaboradores expertos.

De igual modo, la cadena de artículos deportivos también ha impulsado la omnicanalidad con la puesta en marcha del servicio de entrega de pedidos on-line en el mismo día, iniciativa que ya está implantada en más de 100 tiendas de la compañía.

Además, por lo que respecta a la distribución física, la compañía ha llevado a cabo seis nuevas aperturas, cuatro relocalizaciones, una ampliación y cinco cierres, para terminar el ejercicio con 171 tiendas en España.

A estos movimientos ha que añadir también la apertura de un centro de distribución en León, que presta servicio a casi 40 tiendas del norte de España y que tiene capacidad para distribuir más de 25 millones de artículos al año.