La llegada de la pandemia parece haber acelerado la evolución del comercio electrónico.

Además, cada vez más expertos estiman que esta velocidad de crucero que ha alcanzado el canal on-line podría incrementarse este 2021, un año durante el que podría producirse el impulso definitivo del comercio electrónico.

Según el último análisis elaborado por Stratesys, para este ejercicio se perfilan una serie de tendencias en el e-commerce, entre las que destacan la realidad virtual y aumentada, que comienza a ganar terreno al permitir a los compradores visualizar mejor los productos, con lo que potencia la conversión y generar experiencias personalizadas de compra.

Por otra parte, la inteligencia artificial impulsa la personalización y que jugará un papel importante para comprender las reacciones de los clientes ante productos o servicios.

En tercer lugar, también es posible un crecimiento del uso de los chatbots para mejorar la atención al cliente y dar servicio comercial las 24 horas del día.

En otro ámbito, las criptodivisas pueden ir abriéndose paso como un nuevo método de pago, a la vista de las ventajas que ofrece este método de pago en lo relacionado con la seguridad, el procesamiento rápido y el aumento de la velocidad de las transacciones en línea.

Así mismo, la evolución tecnológica parece dirigirse hacia el control del canal on-line a través de la voz, prescindiendo de las páginas web y redirigiendo los pedidos hacia un medio más natural como es una petición oral para encontrar directamente cualquier producto.

Además, la omnnicanalidad se mantiene como tendencia, con el objetivo de ofrecer una experiencia uniforme y consistente a través de los distintos canales, porque cada vez aumentarán más las compras que comienzan on-line y terminan en la tienda física y viceversa.

De igual manera, el mobile-commerce podría acabar acaparando para finales del 2021 más del 70% de las compras del canal on-line.

En este sentido, las redes sociales siguen siendo uno de los principales canales de captación, convertidas definitivamente en un escaparate virtual

Por último, cualquier innovación que se decida implementar en un negocio debe hacerse siempre pensando en el usuario y en su experiencia, ya que él es el centro del negocio.