Es un hecho que el impacto de la pandemia mundial de coronavirus va a implicar cambios de profundo calado en la gestión de las cadenas de suministro a escala global.

En este sentido, parecen abrirse camino cadenas centradas en potenciar su agilidad y, en la medida de lo posible, con alcances más reducidos y menos complejos, o así, por lo menos, lo defiende el consejero delegado de CMA-CGM, Rodolphe Saadé.

Dentro del ámbito marítimo, esta nueva tendencia emergente en la gestión logística internacional podría implicar un cambio de tendencia en el, ya cuestionado desde hace tiempo, tamaño de los cada vez mayores megaportacontenedores.

Comercio más regional

En un nuevo contexto, con centros de producción más disgregados y con una posible menor demanda, esta tipología de barco podría reducir la capacidad de las cadenas de suministro para reaccionar con mayor flexibilidad.

En el contexto actual, con los cambios que algunos expertos anticipan en las cadenas de suministro para la época posterior a la pandemia, con un comercio más regional, adaptado a fluctuaciones fuertes e incertudumbre, podría ser más adecuado utilizar portacontenedores menos grandes.

Consecuentemente, algunos expertos internacionales adelatan que buques con capacidad para 14.000 TEUs podrían ser lo que mejor podrían adaptarse a las nuevas características que podrían ir dibujándose en el comercio mundial a lo largo de los próximos meses. Todo se irá viendo a su debido tiempo.