El aumento de las entregas de comercio electrónico que se ha registrado en las últimas semanas como consecuencia de la actual situación de confinamiento colectivo ha supuesto un impulso en un momento de dificultad.

En esta línea, según datos de la patronal Uno, se ha incrementado un 12,5% el comercio electrónico, circunstancia que implica mayores volúmenes de trabajo para las empresas de paquetería en diversas zonas del país.

Sin embargo, a medida que pasan los días, y, en sentido contrario, dejan de entrar otros servicios que suponen importantes volúmenes para el sector, de tal modo que ya se va notando un cierto parón.

Así, por ejemplo, las paqueteras han dejado de recibir pedidos para entregas procedentes de particulares, que, ante las medidas de aislamiento, han dejado de producirse, y de empresas para el canal B2B, toda vez que la mayor parte de ellas se han visto obligadas a cerrar sus centros de trabajo.

Estos dos segmentos constituyen el grueso de actividad de las empresas españolas de paquetería en momentos en que los envíos de comercio electrónico mantienen un nivel ascendente, pero no se encuentran en los picos característicos de ciertas épocas del año como las navidades.

Al tiempo, las medidas de prevención para el personal y el riesgo que corren los repartidores en el reparto también pueden derivar en caídas en la disponibilidad de personal que también podría extender sus efectos sobre la actividad del sector.