Una de las principales ventajas que ofrece el comercio electrónico a los usuarios del canal on-line es la rapidez y la comodidad en la entrega de pedidos que, generalmente, se hace en el propio domicilio.

Sin embargo, de un tiempo a esta parte se viene poniendo en duda tanto la propia sostenibilidad económica de los envíos domiciliarios, que tienden a ser sustituidos en otros mercados más maduros por las entregas en consignas o en puntos de conveniencia, como su impacto sobre el medioambiente, con recurrentes llamamientos a utilizar de una manera racional estos servicios, para evitar múltiples desplazamientos.

En este marco, sin embargo, épocas de máxima actividad para el e-commerce, como el período que va desde el ‘Black Friday’ hasta las rebajas de enero, hacen que los clientes demanden en masa envíos rápidos, principalmente con la intención de tener a tiempo los regalos navideños, motivo por el que, precisamente, la mayor parte de los pedidos se concentra en España en la semana inmediatamente anterior al día de Navidad.

Durante esta última campaña, Packlink reporta un incremento de estos envíos rápidos de 16 puntos porcentuales con respecto al mismo período de 2018, hasta alcanzar el 38% de los envíos totales durante la Navidad de 2019, y, al mismo tiempo, Amazon también da cuenta de que sus entregas en un día se han cuadruplicado en la campaña navideña.

Así pues, los datos indican que para los usuarios del canal on-line, la comodidad está por encima de la conciencia ambiental, por lo menos, en el actual marco en el que las entregas rápidas se han utilizado casi como una herramienta comercial para intentar atraer clientes a un precio que, a tenor de los operadores, no se corresponde con sus costes reales y que, para intentar cubrirlos, ha obligado a concentrarse en grandes volúmenes, en una tendencia que a la larga difícilmente puede sostenerse por la propia dinámica del mercado.

Además, esta situación, al acortar el tiempo existente entre el pedido y la entrega, genera un alta concentración de envíos en una temporada de máxima actividad que, por otra parte, se ha alargado hasta las rebajas, acentuando la temporalidad del sector.