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En en el segundo Desayuno Logístico organizado por GSE y Cadena de Suministro, se han abordado los nuevos polos de inversión inmologística surgidos en los últimos años.

La fuerza expansiva del comercio electrónico y sus crecientes necesidades de actividades logísticas que permitan llevar a cabo las entregas de paquetería conducen a que los operadores logísticos tengan la necesidad de contar con instalaciones fuera de los tradicionales focos para el sector que están ubicados en Barcelona, Valencia y el centro peninsular.

Esta tendencia del sector inmologístico, que busca acompañar a sus clientes a nuevas áreas geográficas, ha sido objeto de análisis en el segundo Desayuno Logístico organizado por GSE y Cadena de Suministro durante la edición 2019 del SIL de Barcelona.

En este sentido parece que convergen en el tiempo dos tendencias que llevan a dirigir la mirada hacia otras zonas.

La primera de ellas es el potente crecimiento del comercio electrónico, que tiende a aumentar su cobertura territorial con el fin de seguir ganando clientes en nuevas áreas geográficas, y la segunda se centra en los altos volúmenes de inversión existentes en el mercado inmologístico español, que lleva a diversificar con el fin de ganar presencia en otras plazas que no están saturadas o en las que existe una abundante oferta.

Polos que no son «nuevos» en sentido estricto, porque siempre han estado ahí, aunque el fuerte desarrollo focalizado en los últimos años entre Madrid, Barcelona y Valencia, había hecho que nos olvidáramos de que ahí estaban.

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De izquierda a derecha: Juan José Vera, Claudio Losa, Francçois-Xavier Lancel, Pere Morcillo y Alberto Larrazábal.

En esta mesa de debate han participado Alberto Larrazábal, de CBRE, Pere Morcillo, de JLL, François-Xavier Lancel, de Invertica, Claudio Losa, de Estrada & Partners, Juan José Vera, de Montepino, Guillermo García-Almuzara, de Cushman & Wakefield, Manuel Carrillo, de Aquila Capital, y Antonio Montero, de Savills-Aguirre Newman.

Presión inversora

Alberto Larrazábal, de CBRE, dice que se ha notado un mayor interés por parte de promotores e inversores, desde hace dos o tres años en otras ciudades, como Bilbao, Málaga, Sevilla o Mallorca, algo que, a su juicio, denota que «la presión inversora es tan elevada que se están abriendo nuevos mercados«.

Para Pere Morcillo, de JLL, es el comercio electrónico el que está obligando a redimensionar algunos mercados y, en este sentido, en su opinión, «ahora le toca el turno a otras ubicaciones con menor tamaño«, aunque también expresa sus dudas sobre el mantenimiento de esta tendencia.

Según François-Xavier Lancel, de Invertica, lo ocurrido en otros países europeos y la fuerza expansiva del comercio electrónico constituyen  «motivos suficiente para pensar que las principales ciudades españolas verán desarrollos, pero es un fenómeno que se desarrollará en su justa medida«.

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De izquierda a derecha: Antonio Montero, Manuel Carrillo, Guillermo García-Almuzara, Ramón Lázaro y Ricardo Ochoa de Aspuru.

En opinión de Claudio Losa, de Estrada & Partners, «existen polos muy atractivo para la inversión que, de este modo, busca una forma de diversificar«.

Para Juan José Vera, de Montepino, «siempre han existido otros polos de atención y el interés siempre ha estado ahí«. Al mismo tiempo, apunta a que algunos inversores buscan diversificar.

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Antonio Montero, a la izquierda, con Manuel Carrillo.

El impacto del e-commerce en el consumo

Según Guillermo García-Almuzara, de Cushman & Wakefield, «con el cambio de negocio que está viviendo el sector logístico cambia también el modelo de inversión inmobiliaria«.

A juicio de Manuel Carrillo, de Aquila Capital Manuel Aquila, la presencia de Amazon ha revolucionado el mercado inmologístico y ha hecho que las inversiones se centren en grandes volúmenes, lo que hace «muy complicado encontrar inversiones en plazas menores«.

En opinión de Antonio Montero, de Savills-Aguirre Newman, estos nuevos polos siempre han existido y, según describe, «van ganando importancia en función del ciclo y de la presión inversora en los principales núcleos de población«.