Repostando diésel

El Gobierno estudia subir el impuesto de hidrocarburos.

Ante la intención del nuevo Gobierno de introducir en la Ley de Presupuestos de 2017, que en la actualidad está tramitando, una subida en el impuesto de hidrocarburos que afectaría especialmente al gasóleo de automoción, desde Fenadismer han manifestado su rechazo a dicha propuesta al considerar que «afectaría negativamente a la recuperación de la economía española y, muy especialmente, a las exportaciones de productos españoles a los mercados europeos»

Según señalan los transportistas, el Gobierno estaría barajando una importante subida en el impuesto de hidrocarburos, que afectaría tanto al gasóleo como a la gasolina, aprovechando la bajada del precio internacional del crudo en el último año y ante la necesidad de mejorar la recaudación del Estado para poder cumplir el objetivo de déficit previsto, para lo que Hacienda también estudia la implantación de la Euroviñeta.  

Sin embargo, «tal medida podría no producir el efecto perseguido, ya que repercutiría muy negativamente en las exportaciones españolas», insisten desde Fenadismer argumentando que el destino principal de las mercancías españolas son los países de la Unión Europea (66,3% del total) y son transportadas principalmente por carretera.

Rompería la tendencia alcista

Así, «cualquier aumento en el precio final del carburante repercute de forma importante en el valor final de los productos españoles destinados a la exportación». Debido al bajo valor intrínseco de productos como los agroalimentarios, bebidas, bienes de consumo y materias primas o los productos industriales, sus exportaciones perderían competitividad en los mercados europeos como consecuencia del sobrecoste del precio del carburante.

Para la Federación, la subida del impuesto traería como consecuencia «inmediata» romper con la tendencia de crecimiento positivo continuado de las exportaciones españolas, que se ha mantenido a lo largo de estos tres últimos años. 

Por todo ello, si el Gobierno opta por introducir dicha medida recaudatoria, y es aprobada por el Parlamento, desde Fenadismer exigirán que la subida en el impuesto de hidrocarburos no se aplique al sector del transporte por carretera, a través del mecanismo de devolución del gasóleo profesional.

«Lamentablemente, ello paliaría sólo parcialmente su impacto económico», apuntan los transportistas, ya que a dicho régimen de devolución sólo pueden acogerse los vehículos de transporte de mayor tamaño, al quedar excluidos los camiones de menos de 7,5 tn, lo que representa en torno al 30% de la flota española, que sufrirían directamente dicha subida si finalmente se aprobara.