La Autoridad Portuaria de Tarragona espera que entre este 2019 y 2021 finalicen las obras de urbanización y construcción de las primeras naves de la ZAL, centradas en actividades logísticas relacionadas con los tráficos portuarios.

Los responsables del puerto tarraconense tienen la vista puesta en que esta plataforma empiece a mover mercancías propias ya en 2022, lo que, según los cálculos de la Autoridad Portuaria, se traducirá en un incremento de los tráficos de entre dos y cuatro millones de toneladas al año.

A juicio de Josep Maria Cruset, presidente de la Autoridad Portuaria de Tarragona, el millón de metros cuadrados de la ZAL ofrece una gran oportunidad, ante la situación de gran saturación y precios elevados existente en otras zonas, como Barcelona.

Así mismo, en línea con la apuesta del puerto tarraconense por la intermodalidad, también es de destacar el impulso de la Terminal Intermodal de Guadalajara, en Puerta Centro, que estará operativa en 2020.

Merced a esta actuación en el centro peninsular, el enclave catalán da un paso más, como ha declarado Cruset en una jornada celebrada en Zaragoza esta semana, en una estrategia que pasa por diversificar los medios de salida de las mercancías a granel y de carga general de las instalaciones, con el fin de ganar eficiencia y sostenibilidad en el movimiento de sus cargas.