Boeing en su informe bianual de previsiones mundiales sobre carga aérea, queda reflejado el impacto y oportunidades que ha supuesto el Covid-19, así como la fuerte demanda que se espera a largo plazo en el segmento de los aviones cargueros.

Durante 2020, los operadores de aviones de carga, a diferencia del desplome registrado en el tráfico de pasajeros, han superado los niveles de utilización habituales para poder responder a la demanda, habiendo aumentado su tráfico en un 6%.

Además, teniendo en cuenta el efecto rebote que se producirá en el comercio mundial y su crecimiento a largo plazo, se prevé que sean necesarios unos 2.430 en los próximos 20 años, de los cuales 930 serán de nueva construcción y 1.500 corresponderán a adaptaciones en aviones de pasajeros.

Conviene apuntar que en lo que va de año, unas 200 aerolíneas han utilizado más de 2.000 aviones de pasajeros para operaciones de carga con el fin de dar respuesta a las necesidades de las cadenas de suministro mundiales y seguir generando flujo de caja a pesar de la interrupción del tráfico de pasajeros.

De acuerdo a las previsiones de Boeing, el tráfico de carga aérea mundial crecerá a un ritmo del 4% anual en las próximas dos décadas, debido no solamente al aumento del comercio, sino también de los envíos exprés para impulsar las operaciones de e-commerce.

Esto exige la utilización de una mayor capacidad, con lo que la flota mundial de carga aérea crecerá en más de un 60% hasta 2030. En este sentido, los operadores de aviones cargueros han tenido una oportunidad única en 2020 para demostrar su capacidad de cumplir los requisitos de velocidad, fiabilidad y seguridad en el transporte de suministros médicos y otras mercancías necesarias.