ZetesAthena para retailers

El gran reto para las empresas es diseñar una experiencia homogénea y cruzada.

La rápida transformación del sector retail en los últimos años y la evolución del consumidor, acostumbrado a interactuar con las marcas, ha puesto de relieve la importancia para las empresas de implementar una estrategia omnicanal para multiplicar sus oportunidades de venta. 

Esto exige un profundo conocimiento del cliente y supone una serie de dificultades, ya que en muchas ocasiones, las compañías utilizan múltiples tecnologías desintegradas, por lo que deben cambiar radicalmente su mentalidad y realizar una minuciosa planificación para dar el salto a la omnicanalidad.

El gran reto es diseñar una experiencia homogénea y cruzada, y por ello las empresas de retail pueden dividirse según su grado de adopción de la omnicanalidadAsí lo han señalado desde Prodware, estableciendo seis niveles en total para las empresas españolas.

Seis niveles

En el primero, se situarían aquellas compañías que únicamente disponen de un canal de venta, físico o digital. Se trata de una estrategia monocanal que limita las posibilidades de darse a conocer, reduce las oportunidades de venta y supone una clara desventaja frente a la competencia.

A continuación, se pasaría a las empresas que cuentan con más de un canal pero que aún no han logrado establecer una política comercial común. Están más cerca de sus clientes, pero la experiencia de compra es mejorable.  

El tercer nivel es para las que han unificado su política comercial, aunque sus procesos logísticos y la información de los clientes no estén totalmente integrados. Esto provoca ineficiencias en la gestión de provisiones y posibles roturas de stock.

Las del cuarto nivel pueden considerarse omnicanal porque han homogeneizado su gestión logística y sus servicios comerciales, y comparten información entre distintas plataformas. Sus procesos son más fluidos y ágiles.  

En el quinto, se encuentran las empresas que han integrado el conocimiento sobre sus clientes y son capaces de adaptar su oferta al usuario de forma automáticaPor último, en sexto lugar, se localiza un reducido número de compañías capaces de anticipar el próximo movimiento del mercado, pudiendo prepararse ante posibles contingencias.