Este pasado viernes 2 de diciembre de 2016 ha entrado en vigor un decreto del Ayuntamiento de Madrid por el que se establecen restricciones de circulación en el centro de la capital hasta el día 8 de enero, con motivo de las festividades navideñas.

Afectarán a la práctica totalidad de los vehículos, ya sean particulares o de profesionales, con las únicas excepciones de los autobuses urbanos, taxis, vehículos cero emisiones, motos, vehículos que accedan a hoteles y grúas de remolque de vehículos.

En cuanto a los vehículos de transporte y reparto de mercancías, si bien se prevé la posibilidad de que la circulación, carga y descarga se realice en el intervalo de 23:00 a 11:00, la zona objeto de restricciones coincide con las Áreas de Prioridad Residencial, por lo que toda la actividad se tendrá que realizar en un periodo de tres horas, entre las 08:00 y las 11:00.

En este sentido, la Federación de Transportistas de Madrid y Fenadismer han acusado al consistorio de falta de coordinación entre las diferentes áreas municipales y aseguran que la aplicación de esta normativa agravará el ‘caos circulatorio’ en la zona central de Madrid, al obligar a los cientos de vehículos que realizan repartos diarios a los comercios a concentrarse en este intervalo.

También consideran que se dificultará el adecuado reparto de mercancías a los establecimientos, lo que resulta «incongruente e irracional» con el objetivo del Ayuntamiento, que es el de favorecer las compras de los ciudadanos en las fechas navideñas.

Fenadismer, que mantendrá una reunión con representantes del consistorio madrileño el 7 de diciembre, solicitará que se exima de las restricciones de circulación a los vehículos de transporte y reparto de mercancías, que están realizando «un servicio esencial» para el resto de las actividades económicas de la ciudad.