Los clientes y socios del operador están también más preocupados por el impacto medioambiental del transporte.

Los clientes y socios del operador están también más preocupados por el impacto medioambiental del transporte.

El operador de autopistas ferroviarias VIIA, perteneciente al grupo SNCF, se convertirá en el primer operador de transporte terrestre de larga distancia completamente neutro en carbono de cara al año 2020.

Consciente de las exigencias medioambientales actuales, está trabajando para minimizar su impacto y favorecer el uso de las autopistas ferroviarias, que consiguen reducir las emisiones de CO2 en un 94%, disminuyendo tanto la congestión como la accidentalidad en carretera.

Durante los últimos años, ha llevado a cabo diversas iniciativas para reducir sus emisiones. En 2019, por ejemplo, se ha sometido a auditorías de eficiencia energética, ha instalado iluminación LED en su plataforma de Le Boulou, Francia, ha apostado por la tracción eléctrica y ha sustituido el 40% de los vehículos de servicio por modelos propulsados también por electricidad.

Los clientes y socios del operador están también más preocupados por el impacto medioambiental del transporte, lo que le está llevando a realizar mayores esfuerzos en esta línea para tratar de responder a las demandas de los cargadores y desarrollar soluciones neutras en términos de emisiones de carbono.

Lohr Industries, que es uno de sus proveedores de vagones para autopistas ferroviarias, y Aproport, su socio en la ciudad gala de Mâcon, se han unido a VIIA en este objetivo.

Objetivos

La idea es neutralizar las emisiones generadas en la actividad de transporte de semirremolques, así como la energía consumida con la tracción de los trenes, el funcionamiento de las plataformas multimodales, la construcción y mantenimiento de material rodante o los desplazamientos de los trabajadores.

Las únicas que no se están neutralizando son las correspondientes a la construcción y mantenimiento de infraestructuras, ferrocarriles y terminales.

Además, de manera coordinada con la Oficina Nacional de Bosques, se llevarán a cabo en Francia a lo largo del invierno diversas plantaciones en áreas afectadas por el cambio climáticoEn Boulogne-sur-Mer, en la zona de Calais, se plantarán alrededor de 7.800 árboles, otros 650 en Saint Vital, 1.600 cerca de Le Boulou y 1.800 en Fausses-Reposes.

Además, ya se han identificado algunas otras zonas para 2020. En esta línea, VIIA ha firmado un acuerdo con la Fundación Hëllef fir Natur para iniciar acciones de reforestación forestal en Luxemburgo