El 2022 será el año en el que se desarrollen soluciones estructurales para responder a los desafíos de la cadena de suministro vividos en los últimos 20 meses. La situación aún no ha vuelto a la normalidad y las empresas de todos los sectores están experimentando dificultades para cumplir con la creciente demanda de mercancías.

En este sentido, ni las fábricas ni la cadena logística global se han recuperado totalmente de los primeros confinamientos y la ralentización que se produjo en la producción.

Desde Transport Intelligence, son optimistas ante la situación que se presenta en 2022, cuando los retos logísticos serán menores, no solamente en lo que se refiere al Covid-19 y sus variantes, sino también porque las empresas estarán mejor preparadas ante el incremento de pedidos en las fechas clave.

Del mismo modo, las inversiones previamente realizadas permitirán acelerar el desarrollo de nuevas tecnologías que ayudarán a resolver los desafíos de la cadena de suministro. Por ejemplo, muchos retailers han adquirido empresas logísticas o start-ups.

Además, muchas compañías de pequeño y mediano tamaño se fusionarán o llegarán a acuerdos para ganar competitividad, mientras que las grandes empresas, entre ellas muchos retailers de mediano y gran tamaño, con fuertes necesidades logísticas, invertirán en firmas del ámbito tecnológico y colaborarán con plataformas que les proporcionarán servicios de ‘micro-fulfilment‘ a demanda.

Por otra parte, se producirá un cambio en las metodologías utilizadas para realizar previsiones, que ya no estarán únicamente basadas en algoritmos o Inteligencia Artificial, sino que serán más intuitivas y dinámicas, teniendo en cuenta diferentes tipos de perturbaciones para una mejor gestión de los riesgos.

Esto permitirá a su vez una mejor gestión del inventario y el posicionamiento de los productos más cerca del cliente final, además del uso de métricas para valorar aspectos clave de la cadena.

Otras tendencias

La cuarta tendencia clave tiene que ver con los cambios en las normativas laborales, que continuarán en 2022 y obligarán a las empresas a pagar mejores salarios y ofrecer mejores condiciones en cuanto a horarios y beneficios para retener a los trabajadores.

En lo que se refiere a la acumulación de contenedores en los puertos, se prevén tanto sanciones como incentivos para tratar de solucionar este problema. En este sentido, será necesario apostar por la visibilidad y trazabilidad de los equipos en toda la cadena.

Por otro lado, la demanda de servicios 3PL y 4PL será significativamente mayor, extendiéndose el concepto de ‘supply chain-as-a-service’. En este contexto, destaca la ampliación de flotas y colaboraciones para impulsar las redes de transporte marítimo y ferroviario, así como el desarrollo de centros de preparación de pedidos y almacenes.

Otro punto clave a tener en cuenta será la estrategia de China para acortar la cadena de suministro y buscar fórmulas alternativas para la producción y fabricación. Igualmente, se crearán nuevos nichos de facturación en Estados Unidos y se reforzarán las operaciones logísticas en México, Canadá, Latinoamérica o incluso Puerto Rico.

Por último, aunque la sostenibilidad seguirá teniendo un papel principal en la teoría, en la práctica se tomarán pocas medidas, si bien la política de las start-ups y nuevas empresas tendrá muy en cuenta esta cuestión.

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