En el año 2020, los exportadores e importadores que han utilizado el transporte marítimo han librado una batalla constante para poder asegurarse de contar con la capacidad necesaria en los buques, con los consiguientes costes asociados para conseguirlo.

Tal y como aseguran desde Drewry, muchas navieras han dejado de aceptar reservas en sus líneas desde China y están limitando la recogida de contenedores en muchas regiones. Esto está llevando a los clientes, tanto de operadores marítimos como de transitarios, a pagar recargos para garantizar el envío de sus mercancías.

Cuando se firmaron los contratos anuales a finales de 2019 y principios de 2020, fueron muchos los que establecieron unos compromisos mínimos en cuanto a cantidades.

Sin embargo, el fuerte incremento de los volúmenes que se ha producido este año les ha llevado a recurrir al mercado ‘spot’ o a servicios de consolidación, NVOCC, aceptando precios por encima del nivel habitual y del fijado en los contratos para satisfacer esas necesidades extracontractuales.

De cara a la temporada 2021-2022 en el mercado transpacífico, exportadores e importadores -aunque particularmente los importadores estadounidenses- quieren evitar que la situación se repita y tener que pagar más de lo acordado inicialmente.

Previsiones para 2021

Desde la consultora explican que muchos clientes ya se están preparando para ello y ampliando las cantidades mínimas comprometidas en los contratos con las navieras. En este sentido, deben establecerse claramente las cláusulas contractuales, los niveles de servicio y los indicadores de actividad.

A este respecto, es importante apuntar que las tasas de transporte de contenedores aumentarán por encima del 10% en los próximos contratos en este mercado. Para afrontar algo así, muchas compañías han tratado de centralizar la gestión de sus operaciones de transporte y reducir algunos de sus gastos variables.

Los departamentos de Logística y Procurement de algunas de ellas también están realizando comparativas de las tasas para intentar limitar los próximos incrementos en las rutas transpacíficas a lo que realmente están pagando sus competidores.