Durante los últimos meses, se han venido sucediendo subidas en los fletes marítimos de hasta el 400% y 500% en comparación con las cifras previas a la pandemia.

Esto va unido a una reducción de la oferta, lo que está provocando una escasez de espacios y equipos que ha impactado en las rutas más cortas, como las que tienen origen o destino en países europeos y del norte de África.

Pero, además, según explican desde la Asociación de Cargadores de España, ACE, las navieras les están imponiendo recargos y sobrecostes por diferentes conceptos, que incrementan el precio del transporte más allá de las tarifas pactadas. También las cancelaciones de escalas y los retrasos han aumentado «de forma alarmante«.

Este escenario se ve facilitado, como asegura ACE, por la «posición dominante» que ejercen 10 navieras que aglutinan el 90% del mercado y participan en alianzas operativas permitidas por la UE en su Reglamento de Exención por Categorías.

La situación está ocasionando graves daños a la actividad comercial del tejido empresarial, encareciendo y limitando las exportaciones y frenando el desarrollo económico.

Medidas para frenar los abusos

Por ello, la Asociación está tomando medidas para frenar la «situación actual de abuso» y han puesto estos hechos en conocimiento de los principales armadores, advirtiendo de «los perjuicios que están ocasionando al colectivo» y pidiendo que cesen las prácticas actuales.

También se ha dirigido a la Secretaría General de Transporte y a Puertos del Estado, denunciando las irregulares prácticas de las navieras que están soportando sus asociados y solicitando su intervención.

Por otro lado, han buscado alianzas con otras asociaciones de cargadores, fabricantes, importadores, exportadores, transitarios, agentes de aduanas y OEAs para reclamar que se tomen las medidas oportunas para que el transporte marítimo sea considerado una actividad fundamental para la economía del país.

Próximamente se solicitará, junto a otras entidades, una reunión con la secretaria general de Transporte, María José Rallo, el presidente de Puertos del Estado, Francisco Toledo, para volver a pedir que tomen cartas en el asunto.