El Consejo Europeo de Cargadores, ESC, no aprueba el mecanismo de los recargos a clientes que quieren utilizar las navieras para compensar los costes que supone adaptarse a la nueva normativa de los límites de azufre en el combustible marítimo.

Los nuevos ajustes previstos por operadores como Maersk, MSC o CMA-CGM para cubrir sus gastos adicionales son medidas impuestas de manera unilateral sin ningún tipo de negociación previa, según denuncian los cargadores, que piden un mayor diálogo para encontrar juntos una solución adecuada y compartir este incremento de los precios.

Este no es el mejor escenario para afrontar el problema, dicen, por lo que ya han empezado a monitorizar a través de sus departamentos nacionales todas las acciones relacionadas con estos recargos y sus consecuencias a nivel operativo.

Desde el Consejo Europeo de Cargadores, animan a los operadores a negociar todos los costes de la carga con los clientes para llegar a un acuerdo satisfactorio para ambas partes. Para ESC, la imposición de esta clase de recargos restringe la cooperación y reduce la transparencia entre los actores implicados en la cadena logística, lo que acaba generando rechazo en los cargadores.