La crisis sanitaria del Covid-19 está llevando a las navieras a cancelar muchas de sus rotaciones a un nivel y una velocidad nunca antes vistos. Esto deja a los cargadores un margen demasiado escaso para buscar otras alternativas para realizar sus envíos.

Como ejemplo, la semana pasada se habían cancelado dos servicios debido a la pandemia. Sin embargo, el domingo la cifra había aumentado hasta los 45. Gran parte de la responsabilidad la tiene la red 2M, compuesta por MSC y Maersk, que ha reducido el 21% de su capacidad para el segundo trimestre.

Sin embargo, se espera que THE Alliance y Ocean Alliance sigan sus pasos en un futuro cercano. El problema no es tanto el aumento de las cancelaciones, sino la velocidad a la que se anuncian, generando muchos inconvenientes en la cadena de suministro de los clientes.

Por norma general, son suficientemente resistentes para realizar cambios si la noticia llega con tres o cuatro semanas de antelación. Sin embargo, ahora las cancelaciones se realizan prácticamente sobre la marcha, lo que demuestra lo rápido que está cayendo la demanda.

No hay ninguna duda de que el tráfico de contenedores se reducirá en 2020, llegando el descenso a corto plazo a los niveles observados durante la crisis financiera. Entre marzo y mayo, los volúmenes se reducirán en un 17,8% entre Asia y Europa, en un 15% en las conexiones con la costa oeste de EEUU y en un 13% en las conexiones con la costa este.

La caída en los volúmenes también será notoria en las líneas entre Asia, Oriente Medio e India, llegando al 12%, mientras que entre Asia y Latinoamérica se situará en el 10%. En las que unen diferentes puntos de Europa se prevé una reducción del 8% y en las asiáticas, un 5%.