El comercio electrónico lleva tiempo actuando como una auténtica dinamo para el sector logístico, que, además, como señala Packlink, ha pasado de ser un sector tradicional de almacenamiento y transporte a incorporar servicios de valor añadido relacionados con digitalización, la automatización, el auge del comercio electrónico o la última milla.

Esta transición ha generado un profundo cambio en los perfiles profesionales que son más solicitados y valorados por las compañías de logística.

En concreto, Packlink detecta cuatro perfiles como los más demandados en el sector logístico.

El primero de ellos es el de analista de datos, indispensable para cualquier tipo de negocio, y por eso sus posibilidades no se limitan solo a la más pura logística, sino también a los sectores del marketing y comercial.

Estos profesionales se dedican a extraer, analizar y presentar la cantidad ingente de datos que manejan las empresas para optimizar y automatizar una enorme cantidad de procesos y ayudar a identificar rutas más eficaces y rápidas o gestionar de manera más eficiente los centros logísticos.

El segundo es el gestor de tráfico, cuya función esencial se centra en que las entregas se produzcan dentro de los tiempos establecidos y gestionar las posibles incidencias y enviar al conductor adecuado cuando un servicio así lo requiera, lo que implica tener un amplio conocimiento de las normativas de circulación y del estado de los vehículos, manteniendo una relación constante con los departamentos financieros y de recursos humanos de la compañía.

El tercer perfil más demandado en logística es el de experto en ‘Business Intelligence‘, con conocimientos de programación que les ayudan a procesar datos y mejorar la toma de decisiones de la empresa de cara a alcanzar sus objetivos.

Finalmente, en cuarta posición se encuentran los directores de logística y de cadena de suministro, con salarios iniciales de más de 50.000 euros anuales y que se encargan, con un perfil multidisciplinar, de gestionar y organizar todas las actividades de adquisición, producción y distribución de los bienes, teniendo que integrar las operaciones a nivel de flujos de material y flujos de información.