Las empresas de logística y transporte están experimentando un crecimiento del 50% en los envíos relacionados con el comercio electrónico, un porcentaje similar al que suele alcanzarse durante el Black Friday. Así lo han confirmado desde UNO, señalando que al elevado nivel de presión hay que sumarle unos flujos muchos más tensos y complejos por las dificultades de la crisis sanitaria.

Hay sectores como el textil, la construcción y el editorial, que han visto dramáticamente reducidas sus ventas a través de Internet, pero otros, como el de material deportivo, las han cuadruplicado. En este sentido, las nuevas medidas de seguridad laboral, los protocolos de contacto cero, la disponibilidad de EPIs y la necesaria distancia de seguridad en los almacenes está dificultando la operativa al máximo.

Por un lado, las ventas ‘on-line’ se han duplicado. Por otro, el cierre de comercios y restaurantes durante el estado de alarma ha generado una reducción del 50% de la actividad de los operadores de logística y transporte, porque las entregas a esos negocios ya no se efectúan y muchas empresas logísticas están en situación de ERTE.

Esto supone que el crecimiento del e-commerce no ha compensado la caída de la actividad logística en general, puesto que la gran mayoría de las empresas no han podido suplir la reducción del B2B con el aumento del B2C. Además, según explican en la patronal, a las pocas que han podido hacerlo, no les compensa, pues el comercio electrónico se caracteriza por pedidos unitarios, lo cual es mucho menos eficiente y más caro operativamente que el suministro a establecimientos.