Aeutransmer ha dado un impulso definitivo en su última asamblea general para pasar finalmente a ser ACE, la Asociación de Cargadores de España.

Sin embargo, el cambio de orientación de la organización va mucho más allá de una simple modificación de su denominación e implica la puesta en marcha un plan estratégico, aprobado hace un año, y que incluye la puesta en marcha de nuevos servicios para sus asociados, así como una reordenacion de los grupos de trabajo establecidos por la asociación.

De igual manera, la institución también mantiene la defensa de los intereses de sus cargadores y ha mantenido contactos con el nuevo director general de Transporte Terrestre para comprobar que se mantiene la misma línea continuista en el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana y que busca alcanzar avances mediante el consenso con los transportistas.

Así pues, la organización espera que el «diálogo fluido» que mantiene con la Administración, en palabras de su presidente, Carlos Castán, ofrezca sus frutos, especialmente en lo que tiene que ver con una modificación de los pesos y dimensiones de los vehículos, la regulación de la carga y la descarga, la acción directa, la cláusula del gasóleo o la regulación de la morosidad, pese a las diferencias existentes con respecto a los transportistas.

Por otra parte, ACE también sigue de cerca la evolución de los fletes marítimos y, pese a reconocer que es un problema complejo y de escala global, pide que se revisen las prácticas competitivas de las compañías navieras.