Las convulsiones que vive el tráfico internacional de contenedores como consecuencia del impacto de la pandemia en el comercio internacional tiene efectos directos en los puertos europeos.

Ante esta situación de inestabilidad, Espo pide que se restaure la estabilidad en el mercado y se aumente la fiabilidad de los tiempos de tránsito con el fin de garantizar la continuidad y fluidez de las cadenas de suministro.

Par ello, según la organización europea de puertos, se necesitan los esfuerzos de todos los eslabones de las cadenas de suministro internacionales para apoyar la recuperación del comercio.

La entidad estima que el primer impacto de la pandemia a principios de 2020, con las interrupciones temporales y la disminución del comercio de bienes de consumo que provocó se tradujo en una reducción de capacidad de transporte de contenedores que, durante el verano, se recuperó e incluso se disparó posteriormente.

Este desequilibrio en el tráfico de contenedores y la reducción de la capacidad en el transporte marítimo ha afectado gravemente a los transportistas y transitarios, según Espo, que también observa alteraciones en los tiempos de tránsito de estos servicios.

En este sentido, los retrasos y la anulación de reservas están generando rechazo entre los clientes pese a que en el último año los puertos del Viejo Continente se han esforzado por permanecer abiertos durante la pandemia.

Ante esta coyuntura alterada en el tráfico marítimo internacional de contenedores, Espo aboga por recuperar la estabilidad y la fiabilidad de las cadenas de suministro y destaca los esfuerzos que realizan los enclaves portuarios europeos por mejorar su planificación, que, sin embargo, se ve afectada por la inestabilidad en los movimientos de buques.