Manifestacione 12 de septimebre ante las sedes de Renfe y Adif

Las manifestaciones se han realizado ante las sedes de Renfe y Adif en Madrid.

Trabajadores de Adif y Renfe se han manifestado, el sábado 12 de septiembre, entre las sedes madrileñas de estas dos empresas públicas para pedir 500 contrataciones urgentes en Renfe y otras 300, como mínimo, en Adif.

Así se ha expuesto desde UGT, que ha denunciado que estas dos empresas «se han quedado descapitalizadas de trabajadores» y sin empleados que puedan atender el trabajo diariamente. «Pedimos solamente empleo, nuevas contrataciones», han manifestado desde el sindicato, que se ha quejado de pertenecer a una plantilla «envejecida».

Además de representantes de UGT, a la marcha han acudido también el Sindicato Ferroviario Intersindical, la Confederación General del Trabajo y CCOO. Según este último sindicato, los ferroviarios asistentes a la manifestación han sido unos 2.000.

Desde CCOO se ha declarado que continuarán las movilizaciones «si el Ministerio sigue en su afán de degradar más el ferrocarril público, privatizando actividades rentables para el erario público y recortando las plantillas de forma alarmante». Además de reinvindicar más empleo, CCOO ha pedido «un ferrocarril público de calidad» y la «recuperación de la capacidad contractual de los sindicatos, que la tienen secuestrada».

De acuerdo con este sindicato, los presupuestos de Adif aprobados por el Consejo de Administración con el voto en contra de CCOO, prevé 2.100 trabajadores menos hasta 2019, «y Renfe va por el mismo camino».

Finalmente, el Sindicato Ferroviario Intersindical ha criticado que «toda la legislatura del Partido Popular ha estado marcada por decisiones para desmantelar los servicios públicos» y ha definido como «despropósito» que se haya comprado «una cantidad ingente de trenes nuevos para ponerlos ahora a disposición de empresas privadas».

Además, ha apuntado que «la experiencia del Reino Unido y Argentina demuestran que cuando se entrega la infraestructura a empresas privadas ponen por encima de la calidad del servicio la rentabilidad y empieza a haber más accidentes».