Los transportistas que actúan en el puerto de Castellón estiman que APM Terminals se esfuerza en ofrecer «una falsa sensación de voluntad de diálogo y de ser los salvadores del conflicto».

Frente a ello, Astraport estima que las esperas para acceder a la terminal son de un mímimo de dos horas, a las que hay que añadir hasta otras tres horas dentro de la instalación portuaria y señala que frente al dato ofrecido por la terminal de 400 contenedores diarios, la realidad, según sus registros, señala que se mueven 250 de media.

Así pues, frente a la idea de que el conflicto se centra en el pago de las paralizaciones, los transportistas portuarios castellonenses indican que sus peticiones comprenden la instalación de dos cabinas de control de acceso permanentes, la contratación de personal cualificado y maquinaria suficiente para asumir el tráfico existente en la instalación y, además, la compensación de las paralizaciones de acuerdo con los términos establecidos en la LOTT.

De igual modo, la organización empresarial también indica que no comprende la «falta de soluciones activas desde la terminal» para hacer frente al reto logístico que supone la exportación de productos cerámicos, mientras que, al tiempo, compara la situación de la terminal Noatum con la de APM que, según señalan, «se encuentra cerrada por su ineficacia».

Finalmente, Astraport se muestra dispuesta a seguir negociando, siempre que su peticiones sean debatidas «de forma seria y sin paternalismos».