Søren Skou, consejero delegado de AP Moller-Maersk, ha asegurado que la naviera encargará los primeros buques neutros en carbono en los próximos tres años.

El plan es empezar por embarcaciones de menor tonelaje para rutas regionales para ganar conocimiento y experiencia ante de incorporar grandes portacontenedores.

A partir de ahí, el objetivo es empezar a firmar contratos con proveedores de amoniaco, metanol y etanol. Esta es una de las razones por las que el operador ha evitado hacer nuevos pedidos en los últimos tiempos y se ha negado a apostar por el GNL, como sí han hecho otros competidores.

Su intención es convertirse en la primera gran naviera totalmente neutra en carbono para el año 2050. Para ello, teniendo en cuenta que la esperanza de vida de un buque está entre los 20 y los 25 años, debe empezar a reemplazar sus embarcaciones de cara a 2030 y pondrá el foco en combustibles renovables como el metanol, el biogás y el amoniaco.

En este contexto, la naviera se adhirió en julio de 2020 a la iniciativa ‘Transform to Net Zero‘ junto a otras ocho compañías, como Nike o Mercedes-Benz, para desarrollar investigaciones, guías y hojas de ruta que permitan a todas las empresas alcanzar el objetivo de cero emisiones.