La naviera Maersk sigue apostando por convertirse en un complejo integrador logístico, incluso en las peores circunstancias, con nuevos servicios en los que combina las potencialidades de distintos modos de transporte para hacer de manera más eficiente rutas de larga distancia.

Estos últimos días de marzo, la compañía danesa ha puesto en marcha un servicio de transporte ferroviario de mercancías para abastecimiento desde San Petersburgo hasta Vostochniy, en el extremo oriente ruso, con el fin de reducir el tiempo de tránsito desde el Báltico a Extremo Oriente.

Este primer convoy llevaba productos químicos y madera procedentes de distintos puertos de los países escandinavos.

Desde este punto, la naviera tiene previsto embarcar los contenedores transportados por vía férrea de camino a sus destinos finales en Corea y Japón, para completar finalmente servicios intermodales en esta línea.

Según los datos que maneja la empresa, los tiempos de tránsito son, con este nuevo servicio intermodal, de 23 y de 32 días, respectivamente, para Corea y Japón, frente a los entre 52 y 57 días de tiempo medio para servicios puramente marítimos en ruta oceánica, en estos dos mismos destinos.

La naviera tiene previsto, tras el primer servicio, volver a lanzar uno nuevo en abril, con una periodicidad quincenal.