La crisis sanitaria provocada por el Covid-19 tendrá efectos muy notorios en el transporte marítimo. Algunos ya son evidentes, pero lo peor aún no ha llegado, o al menos eso cree Rodolphe Saadé, consejero delegado de CMA-CGM, que anticipa que mayo será el peor mes para el transporte marítimo mundial.

En una entrevista con Le Figaro, Saadé se ha mostrado confiado en que las tasas de utilización de los buques se mantengan a un nivel elevado hasta finales de abril. Sin embargo, la situación se pondrá muy tensa en mayo, cuando se espera una caída del 30% en el transporte marítimo mundial.

En el caso de la naviera francesa, entre 10 y 15 de los 500 buques que forman parte de la flota podrían quedar inactivos. El problema no reside en China, donde las fábricas ya están plenamente operativas, sino en los clientes del continente europeo y americano.

En realidad, Saadé calcula que que no será hasta el tercer trimestre cuando comiencen a crecer los volúmenes de contenedores. En este sentido, cree que se creará una nueva dinámica más equilibrada en el mercado, que actualmente sufre de una excesiva globalización. La crisis sanitaria será un catalizador para el comercio intra-regional, si bien China seguirá siendo un mercado muy competitivo para ciertos sectores y productos.