Además de los profesionales de primera línea y de otro nutrido grupo que están manteniendo la actividad en condiciones precarias durante la actual crisis sanitaria, también hay algunas empresas que están arrimando el hombro.

Se multiplican los proyectos que intentan cubrir huecos con lo que se tiene a mano en un esfuerzo digno de elogio, que demuestra compromiso y responsabilidad

Entre estas últimas, Merlin Properties ha venido colaborando intensamente en las últimas semanas en la búsqueda de iniciativas que ayuden en la lucha contra la extensión de la pandemia.

La compañía que dirige Ismael Clemente y las donaciones de su plantilla han ayudado para poner en marcha cuatro robots de última tecnología para la realización de pruebas masivas PCR, test de reacción en cadena de la polimerasa para detectar un fragmento del material genético de un patógeno.

Estos equipos de análisis han sido instalados en el Instituto de salud Carlos III y los centros sanitarios de La Paz, en Madrid, así como en los hospitales de Vall d’Hebron y Clínico, en Barcelona, en colaboración con otras entidades como Manpower Group, Inditex, Apple, Correos, Ikea, LLYC y Telefónica.

En una segunda fase está previsto que estos robots puedan adaptarse para integrar los sistemas que se van a utilizar para la realización de tests de anticuerpos, así como para intensificar su rendimiento.

En esta misma línea, el consejo de administración de la compañía tiene previsto reducir su remuneración un 25%. Además, se ha acordado con el consejero delegado, el director general corporativo y el resto de miembros de la alta dirección la no percepción de remuneración variable este ejercicio.

La socimi calcula una inversión remanente agregada de 247,7 millones de euros a lo largo de los próximos cuatro años, de los cuales 167,4 millones se prevén desembolsar en 2020.