Los últimos días de junio se presentaban esperanzadores para el transporte por carretera español en lo que se refiere al análisis y debate de dos de las cuestiones que más le preocupan actualmente: la aprobación de los megacamiones y la implantación del salario mínimo en Francia a partir del 1 de julio.

Las asociaciones de transporte españoles se reunieron el pasado día 22, por un lado, con la Dirección General de Tráfico para «aclarar conceptos» en torno a los megacamiones y, por otro, con representantes del Ministerio de Transporte galo, en la embajada francesa en España, para analizar la nueva norma y las cargas burocráticas que esta traerá consigo.

Sin embargo, los transportistas no han obtenido «nada» de estas reuniones. «Nada nuevo bajo el sol, nada que no conociésemos», ha resumido a cadenadesuministro.es el presidente de la CETM, Ovidio de la Roza.

Si bien «ninguna reunión puede considerarse un tiempo perdido», según De la Roza, «lo cierto es que no hemos avanzado nada» en ninguno de los encuentros, apunta, por lo que todo sigue tal como estaba antes de las reuniones.

En lo que respecta al salario mínimo francés, las autoridades del país vecino han indicado a los transportistas los requisitos que han de cumplir en la nueva Ley Macron, que el sector ya conocía, mientras que «se mantienen las lagunas» en la propia administración francesa sobre el proceso formal de la norma, y las «dudas» en los temas menos clarificados como puede ser la figura del representante.

Reunión «dura» con la DGT

Por otra parte, Ovidio ha calificado de «dura y controvertida» la reunión con la DGT sobre los megacamiones, ya que la Administración se ha apropiado de la «verdad absoluta», por lo que no se puede decir que el encuentro haya tenido consecuencias «muy positivas».

Desde la DGT han trasladado al sector que el organismo estatal mantiene su intención de homologar su Instrucción Técnica con las de Cataluña y País Vasco. Sin embargo, de las «cuestiones contradictorias», como la de «establecer un proyecto piloto después de la aprobación y no antes», poco se ha sacado en claro.