Tras las informaciones publicadas en algunos medios de comunicación, Naviera Armas Trasmediterránea ha querido desmentir rotundamente que se encuentre en situación de preconcurso ni concurso de acreedores en la actualidad.

Desde la empresa, aseguran que han iniciado conversaciones con los representantes de los principales bonistas, para refinanciar o reestructurar los bonos con vencimiento en 2023 y 2024.

Esta negociación, que esperan que dé sus frutos a lo largo de las próximas semanas, se produce tras la caída de la demanda por la crisis sanitaria. Además, es una maniobra financiera que permitirá preservar su liquidez y optimizar su estructura de capital.

La naviera, que quiere proteger al máximo su imagen y la de sus trabajadores, ha garantizado el cumplimiento de todos sus compromisos con sus proveedores comerciales. Asimismo, se mantendrá la prestación de todos los servicios que viene prestando tanto en la Península Ibérica como en los respectivos archipiélagos y en el Estrecho.

Según la informaciones publicadas, la naviera canaria no contaría con liquidez para abonar los bonos de 282 millones de euros que vencen en 2023 y que se tendrán que liquidar en apenas tres meses. La firma tiene pendiente otra emisión de 300 millones con plazo hasta 2024 y con un pago de intereses fijado para el próximo 16 de noviembre.