El Consejo de Ministros ha autorizado al Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana a licitar, a través de Adif, las obras del proyecto de instalación de la línea aérea de contacto en el tramo Zaragoza-Teruel, con un valor estimado de 42.588.953,79 euros, IVA no incluido.

La electrificación de la conexión Zaragoza-Teruel-Sagunto, eje estratégico del Corredor Cantábrico-Mediterráneo, es uno de los proyectos más relevantes del Plan Director de esta línea. Con un plazo estimado de 24 meses, el proyecto prevé el montaje de la catenaria para la electrificación del trayecto entre la bifurcación de Teruel–Caminreal-Estación de Teruel.

La línea aérea de contacto estará alimentada a 2×25 Kv en corriente alterna, apta para velocidades máximas de 200 km/h. Además, se han diseñado subestaciones y autotransformadores a lo largo del trazado, y se ha iniciado la redacción de toda la documentación requerida para la tramitación de la evaluación de impacto ambiental de la electrificación.

En el marco del Plan Director, se han llevado a cabo ya diversas actuaciones, que han permitido el incremento del número de trenes de mercancías, pasando de los tres que circulaban en 2017 hasta una media de 30 semanales.

Actualmente, se encuentran en ejecución las obras para la construcción de siete apartaderos y se ha adjudicado la redacción de los proyectos de ampliación de gálibos o dimensiones en los túneles y pasos superiores de la línea. También se está trabajando en los proyectos para nuevas instalaciones de seguridad y comunicaciones y de gestión del tráfico.

Mayor capacidad y menos emisiones

El objetivo es mejorar el estado de la infraestructura actual para seguir potenciando este tramo, permitiendo la circulación de trenes de 750 metros y facilitando las conexiones ferroportuarias y con centros logísticos.

Una vez completado todo el Plan, la línea dispondrá de mayor capacidad, se reducirán los tiempos de viaje tanto para viajeros y mercancías, mejorará la competitividad de los servicios de carga, aumentando la velocidad máxima de circulación y la eficiencia en el transporte.

También se podrán incorporar trenes eléctricos, reduciendo así las emisiones, además de ofrecer mejores parámetros de fiabilidad y confort, reducirse la probabilidad de incidencias y ser plenamente interoperable con los corredores Atlántico y Mediterráneo.