Para el sector del transporte de mercancías por carretera de Portugal, la Directiva de Trabajadores Desplazados no es aplicable a este sector porque no tiene en cuenta el carácter móvil de esta actividad.

Es más, Pedro Polónio, presidente de Antram, Asociación Nacional de Transportistas de Mercancías por Carretera portuguesa, ha «defendido con fuerza» esta semana en Bruselas que el transporte de mercancías por carretera debe excluirse explícitamente del ámbito de aplicación de la Directiva de Trabajadores Desplazados.

En su opinión, marcada también por la posición periférica que ocupa Portugal en la UE, la propia definición de transporte internacional que figura en Reglamento Europeo que establece normas comunes de acceso al mercado del transporte internacional de mercancías por carretera choca de frente con el concepto de trabajador desplazados de la Directiva.

«El transporte de mercancías por carretera debe excluirse explícitamente del ámbito de aplicación de la Directiva de Trabajadores Desplazados».

Al tiempo, Polónio ofrece alternativas como que la Directiva de Trabajadores Desplazados no se aplique en ningún caso a los conductores de transporte internacional que, en un período de cuatro semanas, realicen un descanso semanal de 45 horas en el país en que esté domiciliada su empresa antes de que termine la cuarta semana de cómputo.

De igual modo, y por lo que respecta a los cambios en los tiempos de conducción y descanso que se proponen en la UE, el presidente de Antram pide que se permita realizar el descanso semanal de 45 horas en cabina, con el fin de favorecer el transporte internacional de mercancías ante la cada vez más alarmante escasez de conductores en los países europeos más desarrollados y el aumento de los costes del transporte.