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Los retailers y distribuidores deben confiar en una infraestructura logística eficiente y bien conectada que les ayude a ofrecer una experiencia impecable.

Para asegurar su supervivencia, los retailers y distribuidores deben gestionar la primera y la última milla, aspectos esenciales de la logística de la cadena de suministro, con la máxima eficiencia. Esto significa mantener a los clientes informados durante todo el proceso y garantizarles un servicio de entrega eficiente y efectivo.

Además, al tener que satisfacer las demandas inmediatas de consumidores acostumbrados al entorno digital, deben confiar en una infraestructura logística eficiente y bien conectada que les ayude a ofrecerles siempre una experiencia impecable. Por eso, Zetes analiza las diferentes opciones disponibles para los retailers y los ámbitos de actuación en los que deberían centrarse para poder ofrecer una experiencia de cliente competitiva.

Por ejemplo, combinando las entregas nocturnas con centros de consolidación urbanos, vehículos eléctricos, cargas compartidas, taquillas inteligentes y taquillas en vehículos autónomos se podrían reducir las emisiones hasta en un 30%, lo que resultaría positivo para el medio ambiente, además de reducir el coste por paquete entre un 25 y un 55%.

También, muchos retailers quieren tramitar los pedidos online desde las tiendas en lugar del almacén. Esto hace que estas cumplan una doble función, la de escaparate y la de centro de expedición, además de encargarse de las devoluciones y del ‘click and collect’.

Por último, para que los retailers saquen provecho de las innovadoras opciones existentes, deben disponer de una infraestructura sustentada en soluciones tecnológicas ágiles, escalables y conectadas. Gracias a la visibilidad completa se pueden tramitar los pedidos de una forma eficaz y aprovechar los activos y recursos para controlar los costes y gestionar de forma proactiva todos los pasos del proceso.