Si hay una primera conclusión que puede extraerse, así de un primer vistazo, de los acontecimientos que nos asaltan estos días, es la extraordinaria dependencia que tenemos en esta sociedad unos de otros.

Agradezcamos esto, porque este país es, como el resto en sus respectivos casos, labor de todos: Para bien y para mal, producto de todos. Incluso de aquellos que reniegan. A su pesar.

Ahora sabemos por experiencia propia de la importancia de los sanitarios, de los agentes de policía, de los militares, de las cajeras, de los carretilleros, reponedores, mozos de almacén y transportistas. Cada cual en su área desarrolla una labor que supone una responsabilidad propia e intransferible.

En situaciones así, personas y sectores tradicionalmente olvidados, cuando se sienten atacados y puestos contra las cuerdas, demuestran por la vía de los hechos su verdadera valía.

Esta es otra lección de la crisis sanitaria. La de la responsabilidad, que nos obliga, sin que nadie tenga que asustar con consecuencias indeseadas, a seguir, salvo lamentables casos aislados, recomendaciones con disciplina y lealtad.

La gestión logística ha cambiado irremediablemente

Con mayor profundidad, diversos expertos analizan ya cómo influye la situación en la gestión logística y de transporte a nivel mundial.

Entre ellos, KPMG ha analizado qué cambios está introduciendo la crisis en la gestión de la cadena logística y de transporte.

Entre ellas se encuentran la necesidad de una mayor firmeza a la hora de diseñar programas y prácticas de gestión de riesgos, con el fin de contar con planes de acción preventivos.

De igual manera, crisis como la actual reflejan a las claras la necesidad de contar con información a tiempo real de la actividad de los proveedores para gestionar adecuadamente cualquier situación anómala que se produzca.

Microcadenas de suministro

Además, la consultora cree que situaciones como la que se vive en estos momentos también trae a la palestra la necesidad de tener una gestión integral de las cadenas de suministro, aunque, al tiempo, también destaca una tendencia hacia lo que denomina microcadenas de suministro.

Estas microcadenas permiten, a juicio de KPMG, ser más ágiles y flexibles, al encontrarse más cerca de la demanda, mientras que, al tiempo, son menos vulnerables a riesgos de carácter global.

Por otra parte, la crisis también potencia la necesidad de colaboración para poder salir adelante en épocas de crisis, así como de establecer planes de respuesta en red, adaptados para cada actor.