Calais ro-ro

La propuesta de acuerdo de libre comercio prescinde de aranceles y de cuotas de importación.

La Comisión Europea y el Gobierno británico han alcanzado un principio de acuerdo para la salida del Reino Unido de la Unión Europea dentro de unos parámetros controlados y unas reglas establecidas.

El acuerdo, que deberá ser refrendado a nivel de la UE, tanto por el Consejo, como por el Parlamento Europeo, incluye una solución para evitar una frontera dura entre Irlanda e Irlanda del Norte y, al mismo tiempo, propone un marco para las futuras relaciones entre Gran Bretaña y la Unión Europea, sobre la base de un compromiso para establecer un acuerdo de libre comercio entre ambas áreas.

Sin embargo, pese a la ilusión que ha abierto el acuerdo, las dudas de los partidos unionistas y la postura contraria del Partido Laborista británico introduce aún más incertidumbre en un proceso muy complejo.

Con el fin de salvaguardar el libre comercio en Irlanda, ambas partes han alcanzado un acuerdo que permite al tiempo mantener la paz en este territorio sin una frontera que impida la libre circulación de mercancías y que, al mismo tiempo, preserva las características del mercado único europeo.

De igual modo, el acuerdo también comprende garantías para preservar los derechos de los ciudadanos de ambas áreas, protocolos específicos para los casos de Gibraltar y de Chipre, así como el establecimiento de un período transitorio que se prolongará hasta finales del próximo 2020, entre otros aspectos.

Además, el Reino Unido y la Unión Europea se comprometen a ir diseñando un acuerdo de libre comercio que habrá de establecer las normas de la futura relación entre las dos zonas, sobre la base de que no se establecerán aranceles ni cuotas de importación y exportación entre ambas áreas con el futuro y ambicioso acuerdo de libre comercio.