El Premio ESPO que cada año otorga la Organización Europea de Puertos Marítimos recaerá este año en el proyecto más exitoso para la atracción de start-ups locales e iniciativas innovadoras.

En 2020, compiten por él el puerto de Algeciras, el puerto de Ámsterdam, el puerto de Lisboa y Puertos del Estado. El organismo español, que preside Francisco Toledo, ha defendido su candidatura recientemente en una entrevista concedida a la Organización, haciendo hincapié en la importancia de su proyecto Puertos 4.0.

Se trata del más importante llevado a cabo por el sistema portuario español en el ámbito de la innovación en el ecosistema logístico-portuario. Proporcionará el capital, la formación y el acceso a los socios correctos para el desarrollo de productos y servicios innovadores por parte de empresas tecnológicas y start-ups para mejorar la eficiencia, sostenibilidad y seguridad portuaria.

Para llevar a cabo este servicio de aceleración, gestionado por KPMG Spain e Innsomnia, se han habilitado 13 oficinas en La Coruña, Alicante, Algeciras, Barcelona, Bilbao, Cartagena, Las Palmas, Málaga, Palma de Mallorca, Santander, Sevilla, Valencia y Vigo.

Las Autoridades Portuarias contribuyen a este fondo con el 1% de su flujo de caja anual, uniendo fuerzas y recursos para impulsar la innovación, mejorando la competitividad de todos los puertos españoles mediante la introducción de nuevas tecnologías.

Ayudas de hasta dos millones

El fondo Puertos 4.0, que ya es el mayor fondo mundial de innovación abierta en el sector logístico-portuario, ha recibido 474 candidaturas repartidas entre la fase de proyectos y la de ideas. La dotación económica prevista, por encima de los 20 millones para los próximos cuatro años, permitirá dar apoyo a numerosas iniciativas en fase de precomercialización y comercialización.

Además, las ayudas, que pueden llegar hasta los dos millones por proyecto, suponen una oportunidad real para el desarrollo de productos, servicios y procesos disruptivos. Al mismo tiempo, el apoyo por parte del fondo minimizará el riesgo que puedan ver los terceros a la hora de invertir.

También se animará a los puertos a poner en marcha PortLabs, entendidos como clústers de innovación que puedan servir a los empresarios para establecer contacto directo con el ecosistema portuario y probar sus productos y servicios en  un entorno real.