Desde hace tiempo, el sector logístico apuesta por ofrecer servicios más rápidos, más económicos y más respetuosos con el medio ambiente. La rapidez en las entregas se ha convertido en un factor fundamental de crecimiento para los operadores, sobre todo para poder competir con Amazon.

Al mismo tiempo, la presión de los consumidores, acostumbrados a la política del «todo gratis«, ha obligado durante mucho tiempo a reducir al máximo o incluso eliminar los gastos de envío. Sin embargo, ahora que el mercado del comercio electrónico es más maduro, los consumidores empiezan a entender que existen muchos costes detrás de estas entregas.

En este sentido, a medida que aumenta la preocupación por el medio ambiente, más clientes están dispuestos a esperar un poco más por sus pedidos si se utilizan métodos más sostenibles.

No obstante, en la próxima década seguirán aumentando las exigencias de muchos clientes para recibir los pedidos en el mismo día o al día siguiente, por lo que será difícil para los operadores gestionar estas expectativas con sus planes de sostenibilidad y de reducción de costes.

Según una encuesta realizada por EyeforTransport, para el 35% de los operadores el mayor reto en lo que se refiere a la última milla tiene que ver con la reducción de los costes logísticos, mientras el 21% se muestra más preocupado por cumplir con los plazos acordados con el cliente.

Apuesta por la tecnología

Es muy importante monitorizar los cambios en los hábitos del consumidor para poder reducir estos costes logísticos, al mismo tiempo que se atienden las demandas existentes en cuanto a la rapidez de las entregas y el uso de métodos alternativos para disminuir las emisiones.

El aumento de la demanda de e-commerce probablemente llevará a los retailers a colaborar con start-ups especializadas en tecnología para desarrollar estrategias digitales que les permitan reducir los costes de última milla, mejorar sus tiempos de respuesta y asumir con garantías los picos de demanda.

Además, estas colaboraciones serán la solución a los diferentes desafíos para poder entregar los pedidos en un momento determinado y mejorar tanto las operaciones logísticas como de almacenamiento, a través de plataformas de análisis mejoradas.

Para que sean exitosas, estas estrategias deberán combinarse con otros métodos tradicionales, como el refuerzo de las relaciones con los proveedores, muy necesario para mejorar las relaciones con el cliente final y reducir los costes de última milla.