Los devastadores efectos de la pandemia de coronavirus en el continente europeo están suponiendo un importante reto para el sector logístico europeo.

En concreto, como señala la ELA, European Logistics Association, la crisis ha puesto de manifiesto la alta dependencia que tienen los mercados europeos de los suministros procedentes de otros continentes, aunque, por otro lado, el sector logístico ha demostrado su flexibilidad para adaptarse a prácticamente cualquier situación.

En este escenario, la federación europea cree que es crítico contar con liquidez, ya que la situación provocará retrasos en los pagos y alteraciones en los flujos.

Ante la actual crisis, la ELA pide que se mantenga el funcionamiento de las cadenas de suministro, especialmente teniendo en cuenta que en el sector farma los aprovisionamiento vienen principalmente de fuera del continente.

De igual manera, la asociación también reclama facilidades de acceso a créditos, con el fin de evitar en la medida de lo posible cierres empresariales.

Por otro lado, el sector logístico europeo también cree que la crisis podría implicar un paso atrás en el compromiso medioambiental, toda vez que una vez se supere la crisis todos los esfuerzos se dedicarán a la recuperación económica, aunque ciertamente ahora deban de centrarse todos los esfuerzos en superar la crisis sanitaria, con la vida de miles de personas en juego.

Por último, la ELA también pide formación para que el personal tenga instrucciones claras ante situaciones similares.