Scania ha presentado un recurso de apelación ante el Tribunal General de la Unión Europea contra la reciente sanción impuesta por la Comisión Europea al fabricante por participar en el cártel de camiones junto a MAN, Volvo, Renault, Daimler, Iveco y DAF.

Todos ellos han sido acusados de pactar los precios de los vehículos, así como retrasar la entrada en funcionamiento de nuevas tecnologías para la reducción de emisiones, mediante un acuerdo que se habría extendido de 1997 a 2011.

En su caso, el fabricante sueco alega que no ha participado en ningún pacto de precios a nivel europeo e insiste en que no ha retrasado la introducción en el mercado de los nuevos motores adaptados a los requisitos medioambientales que exige la Unión Europea.

También recuerda que ha cooperado en todo momento con la Comisión Europea desde que se inició la investigación, aportando toda la información solicitada y dando siempre las explicaciones necesarias. En este sentido, desde el grupo han hecho hincapié en que no han realizado prácticas que atenten contra la competencia.

A la espera de lo que suceda con esta apelación, el fabricante se enfrenta una multa de más de 880 millones de euros por participar en intercambios de información sobre el sector que en Bruselas consideran inapropiados y pactar con otros fabricantes sobre los precios y las tecnologías de reducción de emisiones.