Desde el próximo 1 de marzo, los centros de formación CAP de conductores profesionales deberán disponer de un sistema de control de acceso biométrico con el fin de facilitar el control de asistencia tanto en la parte de formación impartida en aula, como de la formación práctica a bordo de los vehículos.

Esta contingencia obliga a que los 4.300 centros de formación CAP del país que en la actualidad están autorizados a utilizar estos sistemas de control tecnológico, así como a conservar los registros de cada curso durante un año año, a lo largo del cual permanecerán a disposición de los Servicios de Inspección de Transporte.

Aunque, como refiere Fenadismer, inicialmente se había previsto que el sistema de control biométrico fuera exclusivamente mediante reconocimiento de la huella digital del alumno, la pandemia derivada ha llevado al Ministerio de Transportes a ampliar el sistema de control.

Así pues, se ha permitido que se pueda llevar a cabo mediante reconocimiento facial o combinar ambos sistemas en función de las necesidades del Centro, lo que se puede llevar a cabo mediante la tecnología Verificap ya disponible en el mercado.

De igual manera, Fenadismer informa de que el Ministerio de Transportes tiene previsto aprobar en las próximas semanas una nueva modificación del Decreto que regula la formación de los conductores profesionales para actualizar el contenido de la formación e introducir la formación online del CAP y la convalidación parcial de otras formaciones sectoriales que el conductor hubiera obtenido con anterioridad.

En sus trece años de vigencia de la normativa de formación obligatoria de conductores profesionales se han impartido un total de 75.000 cursos de formación inicial de transporte de mercancías y viajeros, a un total de 279.000 alumnos, y más de 139.000 cursos de formación CAP continua, que han permitido reciclar a nada menos que a 1.190.000 conductores.