¿Es la electrificación con baterías eléctricas el futuro del transporte pesado de larga distancia?

Un informe de Transport & Environment señala que las las baterías eléctricas acabarán imponiéndose a medio plazo en el transporte pesado de larga distancia.

Miércoles, 02/03/2022 por CdS

En pocos años se aceleraán las opciones de mercado para camiones eléctricos pesados.

Un reciente informe de Transport & Environment afirma que la descabornización del transporte pesado de larga distancia pasa de todas, todas, por el uso de baterías eléctricas.

Según la entidad, existe consenso en que los camiones son bienes de capital muy utilizados y que la ventaja de los vehículos eléctricos de batería en términos de menores costos de combustible y mantenimiento crece con el aumento del kilometraje, lo que los hace particularmente competitivos para el transporte de larga distancia.

En este mismo sentido, la próxima revisión de los estándares de emisiones contaminantes puede llevar a que los fabricantes incrementen su producción de camiones de cero emisiones y a que las empresas de logística se decidan a impulsar la transición energética en sus flotas.

De igual modo, Transport & Environment aventura que el coste total de propiedad de los vehículos pesados eléctricos alcanzará la paridad con relación a sus equiivalentes diésel a mediados de esta década, con lo que en pocos años se convertirán en una opción real de mercado, tanto por tecnología, como por capacidad operativa.

Concretamente, la organización señala que para el próximo 2023 se han anunciado más de sesenta modelos diferentes de camiones eléctricos y que unidades eléctricas con una autonomía de 500 kilómetros llegarán al mercado un año después, en 2024.

Además, se espera un impulso definitivo a la infraestructura de recarga en toda Europa y que, además, los avances tecnológicos permitirán que los vehículos pesados eléctricos no pierdan más allá de media tonelada de carga útil con relación a unidades equivalentes diésel, para mediados de esta misma década.

Así pues, la acción combinada de la incorporación de innovaciones tecnológicas y las medidas políticas para impedir el uso de derivados del petróleo parecen conducir hacia una electrificación del transporte pesado de larga distancia a medio plazo.