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Cualquier empresa de transporte deberá contar con un establecimiento fijo y efectivo en cualquier Estado miembro de la Unión Europea.

Suele decirse que el dinero es cobarde, pero lo cierto es que a nadie la gusta jugarse el dinero propio cuando son otros los que cambian e imponen las reglas el juego.

Cualquier empresa de transporte deberá contar con un establecimiento fijo y efectivo en cualquier Estado miembro de la Unión Europea.[/caption]

Ante la situación de inestabilidad política que se vive en Cataluña, son muchas las empresas, tanto grandes como pequeñas, que han decidido trasladar sus domicilios sociales, huyendo a lugares que ofrezcan menos riesgos y un marco jurídico, social y político más estable para sus inversiones.

En el caso del transporte y la logística, la regulación europea determina que cualquier empresa de transporte deberá contar con un establecimiento fijo y efectivo en cualquier Estado miembro de la Unión Europea, algo que no se daría con una posible independencia de Cataluña.

Así mismo, las autoridades tienen la potestad de retirar la autorización para realizar transporte a aquellas empresas que no cumplan las condiciones para el ejercicio de la profesión de transportista por carretera, de acuerdo a las normas comunes europeas que regulan este aspecto, y entre las que se encuentra la del domicilio en algún Estado miembro de la UE.

Este trámite, según algunos despachos de abogados de prestigio especializados en transporte, podría llevar un plazo de seis meses desde su inicio y hasta la pérdida definitiva de la autorización de transporte.

Por lo que respecta a las actividades de cabotaje, ante una eventual independencia de Cataluña, habría que estar a lo que se regulase en un convenio bilateral, tal y como ya existe con los países del Espacio Único Europeo, con Suiza o como se negociará en su momento con el Reino Unido, dentro del Brexit, y que tardaría largo tiempo en plasmarse por escrito y, por tanto, en entrar en vigor.

MRW, la primera en decir adiós

Son muchas las empresas del sector que están colocando en una balanza los pros y los contras para un cambio de domicilio social para tomar decisiones, pese a las dificultades que puede entrañar una nueva sede para empresas con flotas propias, empleados, autorizaciones e instalaciones para actividades logísticas.

En este marco, MRW ha sido la primera en notificar el traslado de su sede social de Barcelona a Valencia, esta misma semana. Al tiempo, se ha sabido que una empresa catalana con más de 150 camiones estaría estudiando la posibilidad de establecer su domicilio en la provincia de León.

En sentido inverso, muchos municipios de toda España ofrecen suelo para uso industrial y logístico en condiciones inmejorables con la intención de atraer a empresas que hasta ahora estaban instaladas en Cataluña y generar empleo.

En definitiva, las empresas del sector logístico y de transporte necesitan certidumbres, un marco jurídico serio y buenas perspectivas económicas para crear puestos de trabajo, generar riqueza y seguir siendo el sistema circulatorio que mueve nuestras sociedades.