El interés despertado por la llegada de los megacamiones al mercado español y la espera, que ya se alarga demasiado, a conocer el reglamento definitivo que ha de regular su circulación, han contribuído a que se multipliquen las pruebas con estos nuevos ‘leviatanes de la carretera‘.

Tanto la Dirección General de Tráfico como el Clúster de la Industria de Automoción de Cataluña (CIAC) y muchos otros transportistas, de la mano de sus clientes más interesados en las posibilidades de los nuevos ‘Euromodulares’, han realizado pruebas reales en las últimas semanas, con vehículos de 25,25 metros y 60 tn.

En el caso de la DGT, se ha testado un conjunto de semirremolque más remolque con dos tractoras Scania de potencias diferentes, 520 CV y 450 CV, en una ruta de ida y vuelta por el puerto madrileño de Somosierra.

El diseño de la ruta se planificó buscando las condiciones más exigentes. De hecho, el conjunto afrontó pendientes de hasta el 8% y varios tramos con un 6-7% de desnivel.

Además, el fabricante puso a disposición de la prueba sus servicios de conectividad para la obtención y análisis de datos, incluyendo el sistema de gestión de flotas y un cuadro de instrumentos inalámbrico que registra las sesiones y aumenta la efectividad en el análisis.

Por su parte, el CIAC ha realizado otra prueba con un camión Scania R450 Topline, en un trayecto de 35 kilómetros entre las instalaciones del Grupo Sesé en Palau-solità i Plegamans y la fábrica de Seat en Martorell.