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Ábalos ha presentado las líneas estratégicas que dibujarán la acción del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana.

Tras tomar posesión del nuevo Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, sucesor natural del Ministerio de Fomento, José Luis Ábalos ha dado a conocer las líneas maestras que seguirá la política que quiere desarrollar desde este Departamento.

Tal y como ya anunció en el Congreso de los Diputados en su primera comparecencia como ministro de Fomento en 2018, cuando anunciaba «un nuevo tiempo para las infraestructuras, la movilidad y la vivienda», ahora el rebautizado Ministerio se centrará en desafíos como la desigualdad, la exclusión social o territorial, los desafíos ambientales y la transformación digital, entre otros. Pocas referencias al transporte o a la logística por tanto.

El transporte, al final

En este nuevo tiempo, el Departamento deja de estar focalizado en la construcción de infraestructuras, para centrarse en una acción inversora, que, a juicio de Ábalos, «deberá responder eficazmente a los desafíos de la movilidad, el urbanismo y la vivienda de España en el actual contexto social y tecnológico».

En línea con estas estrategias políticas, Ábalos coloca «la aprobación de la que será la gran Ley de Movilidad que el sector y España nos reclama desde hace décadas» como una de sus principales prioridades a corto plazo, como parte de la Estrategia Movilidad Sostenible, Segura y Conectada que dibujael marco general del equipo que dirige para hacer avanzar las políticas de movilidad.

En el ámbito de la vivienda, el ministro defiende la elaboración de una Ley de Vivienda estatal y de sendos planes de rehabilitación y de acceso a la vivienda, con el fin de «configurar un auténtico parque público de vivienda para el alquiler asequible como otros países europeos».

De igual modo, el titular de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana también anuncia, en el área dedicada a la movilidad urbana, iniciativas para un uso racional de suelo, una planificación que minimice las necesidades de movilidad, así como para el desarrollo de la cohesión social y la equidad, la economía circular, las nuevas tecnologías y la innovación.

Por último, Ábalos se ha referido al sector del transporte para indicar que el Departamento que dirige constituye «una forma de poner en valor la actividad económica que desarrollan los transportistas y que puedan ver en este Ministerio un órgano de gestión próximo que empatice con su actividad». Más allá, ni una palabra de logística.