Entre el millar de empleados adheridos al ERE acordado por la dirección de la empresa pública con los sindicatos CCOO, UGT y Semaf, 37 se corresponden a puestos directivos, por debajo del límite fijado para este colectivo.

Tal y como fue acordado, la selección de los trabajadores que saldrán voluntariamente de la compañía se realizará en función de la antigüedad en la empresa.

Además, para garantizar el servicio asegurando los procesos productivos, ningún colectivo podrá superar el 35% sobre el total del número máximo de bajas previsto.

Entre el personal de convenio apuntado al ERE, el 35% son maquinistas y el 25% personal de los talleres. El restante casi 40% pertenece a otros colectivos como la administración o el departamento técnico.

La indemnización contemplada para los trabajadores  es de 20 días por año trabajado, con una media máxima de 14 mensualidades y las salidas se producirán a finales de este mes de marzo.

En concreto, para trabajadores de menos de 59 años y 64 años o más, la indemnización máxima será de 12 meses. Para los de 59 años será de 16 meses, para los de 60 años de 15,5, para los de 61 años de 15, para los de 62 años de 14 y para los de 63 años de 13.

Expediente de regulación en Adif

En cuanto al ERE de Adif, similar al de Renfe, lanzado también en este año, por el que dejarán la empresa 250 empleados del gestor ferroviario el próximo 17 de marzo, se han apuntado 404 trabajadores, un 61,6% más de los contemplados.

Ambas empresas públicas, con 15.000 empleados cada una, contaban con sendas partidas para estos ERE en los Presupuestos Generales del Estado de 2014, de forma que la de Renfe era de 15 millones y la de Adif de 12. 

Estas salidas en las empresas públicas ferroviarias se suman a los ERE aplicados en esta legislatura en otras empresas del Grupo Fomento, como Aena e Ineco, que supusieron la salida de unos 1.200 y 400 trabajadores, respectivamente.