El año 2025 cerró como uno de los mejores ejercicios para el mercado de remolques y semirremolques industriales, con 17.518 unidades y un incremento del 16,7 % respecto a 2024. Aunque parte se debió a la retirada excepcional de una gran serie de furgones, estas cifras sólo fueron superadas en 2004, 2006 y 2007.
El ejercicio mostró dos fases claramente diferenciadas. El primer semestre comenzó con pequeños incrementos, que fueron aumentando hasta un avance medio cercano al 2%, compensando el crecimiento de vehículos especializados y la caída temporal de frigoríficos y lonas. A partir del verano, una renovación extraordinaria de furgones para paquetería y la recuperación del segmento frigorífico llevaron a incrementos en torno al 30%.
Los furgones aportaron más de la mitad del crecimiento anual, que se situó en unas 2.500 unidades. Por orden de crecimiento, también contribuyeron basculantes, portacontenedores, cisternas, frigoríficos, plataformas, portavehículos y dollies. Las únicas bajadas apreciables se dieron en lonas y semilonas.
Esta evolución por tipos se explica por la diferente tendencia del transporte nacional e internacional. El transporte interno aumentó entre el 3% y el 4%, impulsando la adquisición de vehículos especializados. Por otra parte, el transporte internacional descendió entre el 6% y el 8%, explicando parte de los retrocesos en lonas y semilonas.
En legislación, 2025 estuvo marcado por la publicación de la modificación de masas y dimensiones máximas, después de un proceso iniciado en 2020. Las negociaciones entre sectores y la participación de tres ministerios provocaron retrasos y dieron como resultado una orden con sensación de borrador y que deja ciertos aspectos técnicos abiertos.
La aprobación de las 44 toneladas no replica el modelo francés, ya que no se eleva la masa de las tractoras a 19 t. Las nuevas masas de 12 t en el eje motor y 27 t en el trídem no son obligatorias, pero en la práctica son necesarias para que los conjuntos ya en servicio puedan operar a 44 t.
Las nuevas masas se restringen a operaciones dentro del territorio nacional. En el ámbito internacional hay una propuesta de modificación de directiva, pero poco ambiciosa. El incremento de MMA también endurece las pruebas de frenado en ITV. Los conjuntos euro-modulares dejan de considerarse especiales, pero afrontan mayores exigencias en maniobrabilidad, homologación y restricciones de itinerario. Estas limitaciones pueden desincentivar su uso, especialmente en los EMS2, si no se corrige el ángulo de giro a 120° como recomienda la guía europea o si no se amplía el actual límite de 10 km para desvíos de la red autorizada.
Los furgones aportaron más de la mitad del crecimiento anual, unas 2.500 unidades, seguidos por basculantes, portacontenedores, cisternas, frigoríficos, plataformas, portavehículos y dollies.
Las previsiones para 2026 son de estabilidad en los primeros meses del año, con aumentos en vehículos especializados. Enero y febrero dejan subidas del 9% que se irán moderando, con recuperación de lonas (+7%) y subidas en basculantes (+62%). En el segundo semestre será difícil repetir las cifras excepcionales que dejaron las operaciones de furgones de paquetería, lo que llevará a un resultado global por debajo de 2025 pero con gran actividad.