Los cereales son uno de los cultivos más extendidos a nivel mundial por su adaptación a distintos entornos, facilidad de almacenamiento y versatilidad alimentaria. Sin embargo, factores como la variabilidad climática, los conflictos geopolíticos y la inestabilidad de los mercados han aumentado la vulnerabilidad de sus cadenas de suministro.
En el Mediterráneo Sur, el abastecimiento de cereal está condicionado por tres factores: mercados volátiles, climatología irregular y dependencia exterior. Según los ratios de dependencia de importaciones (FAOSTAT, media 2021-2023, 2025), Jordania importa prácticamente todo su cereal; Túnez, el 87%; Marruecos el 65% y Egipto el 43%, siendo este último uno de los mayores importadores de trigo del mundo (USDA, 2026).
El reto no se limita a la disponibilidad de grano, sino también a la capacidad de gestionarlo. La infraestructura de puertos, silos y molinos debe combinar importaciones continuas con cosechas concentradas en pocas semanas, pudiendo verse superada en años de alta producción. En 2019, Túnez tuvo que almacenar más de 250.000 toneladas de grano al aire libre, la mitad de la capacidad actual de silos del Office des Céréales, aumentando el riesgo de deterioro por humedad y plagas (Leaders, 2025; Office des Céréales, 2025).
Los diagnósticos identifican estos cuellos de botella, pero no siempre aportan la información necesaria para la toma de decisiones. Es necesario integrar datos dispersos y cuantificar aspectos clave como la duración de las saturaciones, el volumen de grano afectado y los puntos donde intervenir.
En este contexto, el centro tecnológico ITENE ha desarrollado, en el marco del proyecto SEEDS, una solución orientada a mejorar la gestión de la cadena de suministro de cereales. Financiado por el programa PRIMA de la Unión Europea, el proyecto ha analizado los riesgos y vulnerabilidades de la cadena para mejorar la coordinación entre sus agentes.
Como resultado, se ha creado una plataforma digital que integra datos de usuarios, sistemas de observación terrestre y estaciones meteorológicas mediante algoritmos de Inteligencia Artificial, proporcionando información y recomendaciones para una gestión más eficiente.
La fotografía y el ensayo: conocer el presente y anticipar escenarios futuros

En la parte superior de la herramienta observamos el cuadro de mando, que reconstruye la cadena del trigo, maíz y cebada mediante siete bloques de información que siguen el recorrido físico del grano. A partir de datos normalizados, incorpora 66 indicadores comparables entre países y años, integrando información de múltiples fuentes para obtener respuestas que antes requerían consultar diferentes portales y realizar cruces manuales.
La herramienta se actualiza automáticamente dos veces al mes y seguirá operativa tras la finalización del proyecto. Cada indicador incluye su fuente, ámbito de cobertura y fecha de actualización, garantizando la trazabilidad de la información. Además, permite detectar diferencias que no son visibles al analizar los datos de forma aislada.
Por ejemplo, Egipto registra una precipitación media anual de 18 mm y dispone de sistemas de riego en el 94,9% de sus tierras de cultivo, mientras que Túnez recibe 207 mm y solo el 9,1% de su superficie agrícola cuenta con riego (Banco Mundial y FAOSTAT, 2024). Por ello, un mismo episodio de sequía puede tener impactos muy diferentes en ambos países.
En la parte inferior se muestra un modelo de simulación de eventos discretos desarrollado en AnyLogic que reproduce la cadena nacional completa: cosecha, descarga portuaria, almacenamiento, molienda y consumo final. El modelo integra trigo duro, trigo blando y cebada, que compiten por los mismos recursos, permitiendo identificar con precisión cuándo y dónde se producen los episodios de saturación.
Los nodos críticos identificados por la simulación ya concentran inversiones: Túnez prevé nuevos silos hasta 2027, elevando su capacidad a 628.000 toneladas (Office des Céréales, 2025); Egipto construirá unos 50 silos en 17 gobernaciones, con 1,5 millones de toneladas adicionales y una reserva superior a 6 millones (SIS, 2025); y Marruecos impulsa reservas estratégicas mediante primas al almacenamiento, con el objetivo de alcanzar 15 millones de quintales, equivalentes a dos meses de consumo (ONICL, 2026).
Dos herramientas, un mismo objetivo
El cuadro de mando y el modelo de simulación completan el ciclo de decisión: el primero permite conocer la situación actual y el segundo anticipar escenarios futuros.
A través del proyecto SEEDS, ITENE aporta capacidades en digitalización, análisis de datos y optimización logística para mejorar la planificación y gestión de la cadena de suministro de cereales. Esta combinación de conocimiento tecnológico y logístico contribuye al diseño de estrategias más resilientes ante situaciones adversas y al refuerzo de la seguridad alimentaria en los entornos locales.

El proyecto SEEDS ha recibido financiación del programa de investigación e innovación PRIMA de la Unión Europea en virtud del Acuerdo de Subvención nº 2332. No obstante, los puntos de vista y opiniones expresados son exclusivamente de los autores y no reflejan necesariamente los de la Unión Europea ni los de la Agencia Ejecutiva de Investigación de la Unión Europea. Ni la Unión Europea ni la autoridad subvencionadora pueden considerarse responsables de los mismos.
Autores: Raquel Araiz y María González, Técnicas de Proyectos de Logística, Movilidad y Transformación Digita en ITENE.