Einride ha cerrado con Tesla el mayor pedido de camiones eléctricos Semi registrado hasta ahora, con 500 unidades valoradas en unos 125 millones de euros, en una operación ligada a su actividad logística para Amazon. La cifra coloca el encargo por encima de los pedidos previos realizados por grupos como Pepsi y WattEV.
El volumen del acuerdo contrasta con la situación industrial del modelo. Tesla afirma que su planta de Nevada puede fabricar hasta 50.000 unidades al año, pero la producción actual se mueve entre 5.000 y 15.000, una distancia que convierte el tamaño del pedido en el dato central del movimiento.
El pedido de 500 Tesla Semi supera a Pepsi y WattEV en plena fase de escalado
Antes de esta compra, Einride ya operaba 250 camiones eléctricos, de modo que el nuevo contrato multiplica de golpe el peso del fabricante estadounidense dentro de su flota pesada.
Además del volumen, la operación destaca por su importe. El acuerdo ronda los 125 millones de euros por 500 camiones, una referencia que vuelve a poner el foco en la electrificación del transporte pesado ligado a grandes contratos logísticos.
En ese mercado, el Tesla Semi llega con dos autonomías anunciadas por la marca. La versión Long Range alcanza hasta 805 kilómetros y la Standard se sitúa en 523, cifras que apuntan a usos distintos dentro de rutas de media y larga distancia.

El movimiento también reabre la comparación con anteriores despliegues del modelo, como la entrega inicial a PepsiCo, que hasta ahora figuraba entre las referencias más visibles del programa comercial de Tesla.
Tesla vincula el Semi a menos coste por milla y más disponibilidad frente al diésel
Tesla sostiene que sus camiones eléctricos pesados reducen el coste por milla por tres vías, con menor gasto energético, menos mantenimiento y una disponibilidad superior a la de un camión diésel.
Ese argumento económico explica buena parte del interés de grandes operadores. También encaja con las pruebas reales de servicio que ya habían medido recorridos diarios del modelo en Estados Unidos.

Para Amazon, el encargo refuerza su apuesta por la movilidad eléctrica dentro de su red logística. Para Einride, añade escala a una flota que ya tenía 250 unidades eléctricas antes de firmar este contrato.
La fábrica del Tesla Semi en Nevada mantiene una capacidad declarada de hasta 50.000 unidades anuales, aunque la producción actual sigue en una horquilla de entre 5.000 y 15.000 camiones.