Los grupos criminales organizados están adoptando estrategias cada vez más elaboradas para robar mercancías, llegando algunos a recorrer entre 200 y 300 millas para atacar vehículos concretos, lo que equivale a entre 320 y 480 kilómetros aproximadamente.
Cada vez más, los delincuentes identifican envíos valiosos, estudian los patrones de transporte y aprovechan las vulnerabilidades existentes a lo largo de toda la cadena de suministro. "Conocen las rutas. Conocen las empresas de transporte que los operan y los corredores por los que circulan", ha explicado Harry Hughes, de la Asociación para la Protección de Activos Transportados, en una reciente entrevista con Snap.
El sector europeo del transporte por carretera se enfrenta a un panorama de amenazas en constante evolución. Por ejemplo, aunque los métodos tradicionales de robo de mercancías siguen causando preocupación, los delincuentes están dirigiendo cada vez más sus ataques a semirremolques completos en lugar de a cargas individuales.
Los delincuentes llegan a las instalaciones logísticas con vehículos capaces de enganchar semirremolques cargados y se marchan con toda la mercancía. Esta táctica puede resultar especialmente perjudicial para los operadores de transporte, ya que los delincuentes pueden robar cargas completas en un único incidente.
Mientras tanto, el corte de lonas, mediante el cual los delincuentes rasgan los laterales de los remolques para acceder a las mercancías, continúa siendo una de las mayores amenazas en las zonas de estacionamiento de camiones.
La creciente amenaza de la ciberdelincuencia
Además, antes los delincuentes necesitaban acceder físicamente a un vehículo o a unas instalaciones, pero el fraude digital les permite ahora manipular los procedimientos de recogida y desviar mercancías de forma remota.
Hughes considera el fraude a través de medios digitales como una amenaza creciente, con delincuentes que utilizan correos electrónicos de phishing, documentos fraudulentos de recogida y modificaciones de las instrucciones de entrega para desviar los envíos.
En algunos casos, los delincuentes incluso adquieren empresas de transporte legítimas, operan como transportistas legítimos durante dos o tres semanas y después desaparecen con cargas de gran valor. Esto refuerza la importancia de verificar a los proveedores de transporte, supervisar los acuerdos de subcontratación y mantener procedimientos sólidos para gestionar los cambios en las instrucciones de recogida y entrega.
Aparcamientos seguros para camiones
A pesar de la aparición de métodos delictivos cada vez más sofisticados, una de las vulnerabilidades más persistentes del transporte de mercancías por carretera sigue siendo el lugar donde se estacionan los vehículos. Para los conductores que transportan mercancías valiosas por Europa, encontrar un lugar seguro y protegido donde detenerse es una parte fundamental de la protección de sus vehículos, sus cargas y su seguridad personal.
Los vehículos desatendidos, las zonas de aparcamiento con medidas de seguridad insuficientes y los semirremolques cargados que permanecen en las instalaciones suponen nuevas oportunidades para los grupos criminales y los ladrones oportunistas.
Por ello, es fundamental elegir aparcamientos con las medidas de seguridad adecuadas, como cámaras de videovigilancia, accesos controlados y vigilancia supervisada. "El aparcamiento seguro para camiones no debería considerarse un lujo adicional, sino una parte fundamental de la planificación de rutas y de la estrategia general de seguridad de cualquier flota", sostiene Nick Long, director comercial de Snap para Reino Unido e Irlanda.
La prevención debe comenzar con una planificación más rigurosa y una mejor comunicación a lo largo de toda la cadena de suministro. En lugar de centrarse únicamente en el vehículo o en las mercancías transportadas, los operadores deberían considerar todo el trayecto, desde la legitimidad de los transportistas y subcontratistas hasta las rutas autorizadas, los lugares de estacionamiento y los acuerdos de entrega.
Recomendaciones de seguridad
El robo de mercancías está cambiando y la forma en que el sector protege las cargas debe evolucionar al mismo ritmo. Por ello, Tapa y Snap recomiendan:
- Planificar cada desplazamiento: Identificar las rutas autorizadas, los lugares de estacionamiento adecuados y los planes de contingencia antes de iniciar el viaje.
- Priorizar los aparcamientos seguros: Siempre que sea posible, elegir instalaciones con CCTV, accesos controlados y vigilancia supervisada.
- Verificar a los socios de transporte: Asegurarse de que los transportistas, subcontratistas y conductores hayan sido comprobados y autorizados.
- Proteger los procesos de recogida: Establecer procedimientos para verificar cualquier cambio en las instrucciones de recogida y entrega.
- Mantener la visibilidad: Supervisar los envíos durante todo el trayecto y responder rápidamente ante cualquier cambio inesperado.
A través de su creciente red europea de aparcamientos para camiones e instalaciones de bienestar para conductores, Snap ayuda a las flotas y a los conductores a identificar y acceder a lugares adecuados donde detenerse, facilitando que los operadores integren el estacionamiento en sus procesos de planificación de rutas y seguridad.